"El mar no pertenece a los déspotas. En su superficie los hombres podrán aplicar sus leyes injustas, reñir, destrozarse unos a otros y dejarse llevar por horrores eternos. Pero, a diez metros bajo el nivel de las aguas, cesa su reinado, se extingue su influencia y desaparece su poder. En el fondo del mar sólo existe la independencia. Ahí no reconozco voz de amo alguno. Ahí soy verdaderamente libre..."

Capitán Nemo

miércoles, 3 de octubre de 2012

Historia del buceo: Lecturas divulgativas

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Estamos preparando una lectura comprensiva y divulgativa con preguntas de comprensión lectora y actividades y pasatiempos  para los niños sobre la historia del buceo. 

Colgamos en esta entrada historias que nos han parecido pedagógicamente las más interesantes para tal proyecto, por su estilo sencillo y divulgativo.

De todas ellas pensamos hacer una que sea pedagógicamente atractiva para ello contamos con educadores dispuestos.

 Historia del buceo
Quizás una de las mayores aspiraciones del hombre, además de la de volar ha sido sin duda la conquista de los fondos marinos. Haciendo un buen acopio de imaginación, nos lo figuramos en sus primeros intentos subacuáticos, zambulléndose torpemente aguantando la respiración tratando de sumergirse unos metros, comenzando a ser consciente de sus limitaciones en el medio acuático al comprobar cuán costosa le resultaba alcanzar una cierta profundidad. Nos imaginamos también su desilusión cuando al abrir los ojos para contemplar las maravillas que él suponía allí sumergidas, no pudo percibir más que unas imágenes más o menos borrosas difíciles de distinguir con claridad. Su segunda decepción fue el comprobar que sus ojos no estaban constituidos para ver a través del agua. La experiencia le sirvió para alcanzar a comprender cuáles eran las tres limitaciones fundamentales que por ley natural tiene el hombre cuando se sumerge sin más medios que su propio cuerpo y la limitación visual.
Pero aquel hombre tan primitivo y privado de recursos intuyó por propio instinto que aquellos problemas que se le presentaban no eran insalvables, primero comprobar que si al descender llevaba consigo un peso suficiente: se sumergía con menos esfuerzo y alcanzaba mayor profundidad, y que si lo mantenía sujeto el tiempo que permanecía sumergido, el esfuerzo por mantenerse en profundidad era menor. De esta manera totalmente intuitiva comenzó a utilizar la técnica fundamental del buceo en apnea, técnica que hoy en día continúa siendo válida aunque lógicamente se disponga de otros medios para realizarla.
Sin embargo, el gran problema de la visión subacuática aún tardaría mucho tiempo en poder superarlo. Esto seria la causa de que muchas generaciones de buceadores dedicados a la pesca de esponjas, ostras perlíferas y coral, terminaran con graves lesiones oculares a edades aún tempranas a causa del prolongado contacto de sus ojos con el agua del mar. Esta dura experiencia les haría comprender que si conseguían aislar sus ojos del contacto con el agua creando a su alrededor un ambiente similar al suyo natural, el aire, el problema podía ser superado., Muchos fueron los inconvenientes con que tropezaron hasta lograrlo, si se considera la ausencia de los materiales adecuados para este fin y que ellos compensaron a fuerza de ingenio. De esta manera llegaron a concebir unas gafas rudimentarias construidas con madera y concha de carey pulida a guisa de cristal. Así nacerían las primeras gafas submarinas de la historia del buceo, hecho que tuvo lugar no se sabe exactamente cuándo, en la lejana Polinesia; parece ser que con posterioridad a este acontecimiento también los pueblos ribereños del Mediterráneo comenzaron a utilizar algo parecido, aunque en este caso en vez de concha de carey seria asta de toro el material utilizado como cristal. A partir de este momento se disponía de los elementos básicos para la práctica del buceo a pulmón libre; el lastre y las gafas; habrían de transcurrir aún muchos años para poder disponer de ese elemento tan valioso como son las aletas natatorias.
El Rey Asurbanipal Al Frente De Un Ejército, Cruzando Un Río.
Fueron pues los pescadores de coral, perlas y esponjas del Mediterráneo y del mar Rojo quienes se dedicaron por primera vez en la historia como profesionales del buceo; en la época del esplendor de Grecia los buceadores gozaban de una especial distinción. Posteriormente lo harían los polinesios y las “amas” japonesas, que por cierto, éstas últimas también gozaban de una merecida fama y de distinciones especiales.
Pero no fue solamente lo comercial la única actividad de estos buceadores. El hombre, siempre dispuesto a encontrar nuevos medios eficaces para la guerra, intuyó que estos buceadores bien podían convertirse en una poderosa fuerza de combate, siendo los griegos quienes los utilizarían por primera vez como tales combatientes y con éxito en operaciones navales, los cuales, al parecer, ya utilizaban el tubo respirador según consta en los escritos del filósofo griego Aristóteles, que lo define así: “los buzos de la época estaban dotados para permanecer largo tiempo bajo el agua, respirando a través de un tubo que les hace parecerse a los elefantes”. Las guerras del Peloponeso fueron escenario de las singulares hazañas de estos combatientes. También de época similar, hay constancia de que los asirios utilizaban buceadores militarmente; en un bajorrelieve hallado en el palacio del rey asirio Asurbanipal II (860 a.C.) aparecen las figuras sumergidas de unos guerreros, una de las cuales dicen es el propio rey, portando odres de carnero llenas de aire a guisa de equipo de respiración.
Sin embargo, habrían de ser los romanos quienes dentro de su perfecta organización militar, crearan las primeras unidades de combatientes subacuáticos a las que denominaron "Urinatores", de cuyo equipo años después hace una amplia descripción Renato Vegetius, militar y autor famoso del siglo IV de nuestra era, en su obra "De re militares". Las primeras operaciones en que intervinieron estos combatientes fueron las guerras de Cesar contra Pompeyo; después sus operaciones se sucederían unas tras otras hasta el año 200 de nuestra era. A partir de entonces, con la caída del Imperio Romano se perdería la heroica figura del buceador guerrero y aunque de hecho continuaron existiendo durante todo el medioevo, habría de ser en el Renacimiento cuando la actividad subacuática volviese a tomar un nuevo impulso. Hombres preclaros de la época se interesaron de nuevo por esos temas dando lugar al nacimiento de lo que entonces denominaron "Ars urinatoria" de cuya influencia no se habría de ver libre el genio polifacético de Leonardo de Vinci, quien diseñaría las primeras aletas natatorias, además de unos guantes palmeados y de tubos respiradores más o menos sofisticados.
Pero ya por entonces la actividad subacuática comenzó a especializarse en trabajos tales como los de recuperación de buques hundidos, trabajos en puertos y arsenales, e incluso en la continuación de la tradición del pescador de esponjas y coral. Tradición que en Grecia se mantuvo a través de los años, lo que ha dado lugar a que los buzos de aquella región hayan sido considerados como los mejores del mundo.
Tubo respirador, caperuza y guante palmeado de Leonardo de Vinci.
Con la segunda guerra mundial, aparece de nuevo la imagen del buceador de combate y han de ser nuevamente los italianos quienes lleguen a crear los famosos "Hombres Gamma" dignos herederos de sus antepasados los "Urinatores", y quienes se cubrieron de gloria en multitud de operaciones, dando lugar después a que otras potencias de la contienda siguieran su ejemplo: los ingleses crearían los famosos "Foog-man" (hombres rana) denominación que ha quedado muy arraigada y que aun se sigue utilizando cuando se menciona a los nadadores de combate: los alemanes por otro lado organizarían las unidades de 'Hombres K", después lo harían los norteamericanos que los utilizarían en la campaña del Pacifico.
Una vez terminada la segunda guerra mundial, la actividad subacuática a nivel deportivo comienza a tomar un gran auge y el deporte de la caza submarina lo practican legiones de deportistas de todo el mundo mediante el buceo a pulmón libre cuya técnica viene a ser en líneas generales la misma utilizada desde hace siglos, habiendo cambiado solamente los medios disponibles que lo hacen más fácil y seguro. Esto traería como consecuencia la aparición de una nueva evolución de la técnica de la inmersión en apnea, aplicada a la consecución de récords de profundidad, que ha permitido alcanzar e incluso superar el descenso a los 100 metros, marcas alcanzadas por hombres ya casi dentro de la leyenda como Jacques Mayol y Enzo Maiorca y más recientemente Stéfano Makula. Sus experiencias han servido para estudiar y conocer los problemas del buceador en apnea, En la actualidad, el 18 de enero del 2000 Pipin Ferreras, rompió el récord de apnea, alcanzando la profundidad de 162 metros.

El Buceo Con Escafandra Clásica.
La escafandra clásica es un invento del siglo XIX y se debe al inglés Augusto Siebe, pero no seriamos justos si antes de entrar en profundidad sobre este nuevo y revolucionario medio de buceo en su época, no hiciéramos mención, aunque breve, de aquellos ingenios que fueron precursores de este invento pues, salvo excepciones, toda novedad no es más que el resultado de la continuidad y mejora de un método o sistema.
Cuando el hombre comenzó a sumergirse sin más autonomía que aquella que le proporcionaba su propia capacidad pulmonar, su única obsesión fue la de encontrar un medio que le permitiera permanecer sumergido el mayor tiempo posible. Así aparecería la primera campana o "Lebela" que Aristóteles menciona en sus escritos y que describe así: “Se trata de una especie de campana llena de aire, colgada en posición invertida, de forma cónica, en cuyo interior una vez sumergida mete la cabeza y la parte superior de su cuerpo el “buceador”. Este aparato por entonces muy rudimentario sufriría importantes transformaciones a través del tiempo. La primera y más importante se debe al astrónomo inglés Edmund Halley, quien en el año 1690 diseña una campana de grandes dimensiones (1.600 litros de capacidad) para varios buzos. Este ingenio tenia la novedad de que el aire era suministrado en su interior por medio de barriles que llenos de aire se enviaban desde la superficie, y lo que es más ingenioso, los buzos podían salir al exterior portando una mini-campana personal en la que ya se comenzaba a vislumbrar el casco de la futura escafandra clásica, y a la que de forma ingeniosa se le suministraba el aire desde la campana nodriza a través de un tubo, Naturalmente, en la práctica, la cosa no era tan sencilla pues para que la escafandra le suministrase al buzo el aire necesario, éste tenía que encontrarse siempre a una altura superior a la de la campana. Pero sin embargo esta idea dio lugar a otras posteriores de diseño más avanzado como fue la de otro compatriota suyo el ingeniero John Smeaton (1786) quien por primera vez incorporó el sistema de suministro de aire desde la superficie; la otra novedad de esta campana estaba en que su construcción era de hierro fundido, primera vez que se utilizaba este material, la ventilación constante del interior y la eliminación por la parte inferior del aire viciado (pues se apoyaba sobre unos soportes de 1 m de altura) unido a la solidez con que se colocaba en posición, hacían de ella un cómodo medio de trabajo. Después se continuaron construyendo otros modelos algo más mejorados.

Campana de Halley (1656).
Sin embargo, por aquel entonces ya se habían hecho algunos intentos por lograr un equipo individual de buzo. El primero de ellos se debe a otro inglés, John Lethebridge, (1766) quien ideó un aparato bastante rudimentario aunque no carente de ingenio; consistía en una especie de tonel de madera donde el buzo introducía medio cuerpo, sacando los brazos a través de unas mangas ajustadas de cuero; recibía el aire a través de dos tubos a la altura de la cabeza y lo eliminaba por la parte baja del tonel. Treinta años después un alemán, el ingeniero Klingert diseñaría otro nuevo equipo que mejoraba sustancialmente al de Lethebridge , el cual ya tenia una cierta semejanza con lo que después seria el traje clásico de buzo. El equipo disponía de un casco de metal con mirillas de observación en la parte delantera, a la que iban ajustados dos tubos, uno de entrada y otro de salida del aire, el casco iba unido a una pieza de cuero en la que estaban las mangas, que a su vez iba unida a una especie de cinturón metálico del que pendían unas piezas de plomo, luego llevaba unido al cinturón una especie de calzón hasta la rodilla. Posteriormente introduciría algunas mejoras aunque no demasiado afortunadas. La primitiva escafandra de Siebe (1818), en cierto modo recordaba el concepto de la campana pues se trataba de un casco metálico ligeramente esférico, con una especie de peto en la parte inferior que el buzo se apoyaba sobre los hombros, la pieza metálica iba unida a una especie de chaqueta de cuero que le llegaba hasta la cintura que es por donde expulsaba el aire sobrante de la respiración. Sin embargo, tenia el inconveniente de que si el buzo inclinaba la cabeza más de lo debido se le escapaba el aire. El aire lo recibía por medio de una bomba a través del casco el cual iba provisto de tres mirillas. Años más tarde (1837) lograría el traje completo de buzo clásico, cuyo fundamento aún se mantiene vigente hoy día. El traje era estanco, cubría todo el cuerpo y estaba confeccionado con tejido de lona cauchutada que lo hacia impermeable; el casco era de cobre y disponía de tres mirillas circulares que dotaban al buzo de un amplio campo visual; el aire penetraba por la parte superior del casco y se eliminaba por una válvula situada al lado derecho de la parte inferior de éste. El ajuste del casco con el traje se hacia por medio de una arandela acoplada a la parte superior del traje que encajaba con el casco por un sistema de media vuelta y cuya junta quedaba completamente hermética, El buzo calzaba unos pesados zapatos de plomo que a su vez le servían de lastre además del que en forma de escapulario llevaba colgado sobre pecho y espalda.
La "máquina de Klingert", 1797 Equipo completo Siebe Gorman.
El traje de Siebe resultó un éxito para la época y enseguida fue adoptado por las marinas militares y buzos profesionales de casi todo el mundo. Sin embargo, aún distaba mucho de ser perfecto como así se puso de manifiesto, pues los problemas de las diferencias de presión que se creaba, en su interior, debido a los fallos que a veces se producían en el sistema de alimentación y otras en el de evacuación de aire, eran la auténtica pesadilla de los buzos de entonces. El temido “golpe de ventosa” y la no menos temida "subida en balón", eran accidentes frecuentes que muchos desgraciadamente no llegaban a contar y a otros los dejaba dañados para el resto de su vida, Por otro lado, como en aquel entonces no se conocía aún con mucha exactitud cuál era la causa de la enfermedad descompresiva, en muchos casos los trastornos que padecían aquellos buzos eran achacados a causas totalmente ajenas al problema real, trastornos que iban en aumento puesto que la utilización de equipos cada vez más eficaces y seguros, permitían una autonomía mayor y a su vez, alcanzar cotas más profundas. El problema vino a remediarse en parte con la publicación por el médico escocés John Scott Haldane, de las primeras tablas de descompresión que serian utilizadas por todas las marinas y buzos del mundo, cuyo fundamento ha servido para la confección de otras más perfectas, fundamento aún hoy válido - en España se comenzaron a utilizar por la Marina en el año 1926. Con este medio al alcance de los buzos de entonces, no cabe duda de que se dio un paso decisivo en la prevención de los accidentes de descompresión.
El buceo con escafandra clásica ha sido y continuará siendo una actividad exclusivamente de tipo profesional; la construcción de obras hidráulicas, diques, puertos, desguaces de barcos hundidos, voladuras para dragados, recuperaciones de objetos de valor, etc. han sido a través de generaciones actividades fundamentalmente necesarias para el desarrollo de los pueblos, que sin la colaboración del buzo difícilmente hubieran podido realizarse. Sin embargo, dadas las limitaciones que le impone la profundidad llega un momento en que la utilidad del buzo clásico es nula. Para superar esta barrera fue preciso recurrir a la invención de equipos que pudieran alcanzar grandes profundidades. Así nacieron los equipos acorazados de inmersión, que aunque el primero de ellos se remonta al ideado por el inglés Lethebridge, del que hicimos mención al referirnos a la campana de buzo, el año 1715 hizo las pruebas de un tonel de hierro de 1,80 m de longitud, que tenia una tapa de cierre hermético que a su vez servia de escotilla de acceso y que es donde venia a quedar colocada la cabeza del buzo; disponía de una mirilla con cristal y de un par de aberturas por donde sacaba los brazos. El diámetro de la tapa era algo mayor que la parte de los pies.
El tonel se llenaba de aire por medio de unos fuelles, una vez en su interior el buzo; cuando se consideraba que estaba lo suficientemente cargado tapaban los orificios con unos tapones a rosca y la hacían descender colgado de un cabo desde la embarcación; además llevaba un cabo guía de señales que manipulaba el buzo. Cuando al buzo se le hacia la respiración fatigosa, era izado, se le desenroscaban los tapones, le volvían a insuflar aire y vuelta a bajar. Se dice que llegó a alcanzar una profundidad de 22 m., cifra que nos parece muy exagerada, sin embargo al parecer fue utilizado con cierto éxito en varias ocasiones. Pero a pesar de que en años posteriores se sucederían las novedades de este tipo de equipos, se puede decir que hasta el año 1875 no hubo algo digno de mención. Se trata del traje acorazado y articulado del norteamericano Lafayette, el cual tenia una cierta semejanza con el equipo Siebe-Gomian; luego vendría, entre otros, el de los hermanos Carmagnolle, en Francia en 1882 el cual tenia la originalidad que el casco era de forma esférica y la mitad delantera en vez de una mirilla estaba lleno de pequeñas mirillas de escasa separación entre ellas, las articulaciones de brazos y piernas eran muy originales pero excesivamente complicadas. Después vendrían otros más, pero hasta que no se pasa a la campana de observación no se logra alcanzar profundidades realmente importantes. La Lavis-SiebeGorman, en 1912 y la Galeazzi en 1930 marcaron un hito en la investigación submarina pues lograron alcanzar con éxito los 120 m. Por aquel entonces apareció la batisfera de William Beebe y Otis Barton, quienes en el año 1934 consiguieron alcanzar los 924 m. En la actualidad podemos decir que los últimos aparatos metálicos articulados han sido los Galeazzi. Pero con la aparición de los nuevos batiscafos y mini submarinos con aparatos de control remoto como el utilizado en el rescate del Titanic los equipos acorazados han quedado desfasados.

Casco de buzo clásica, modelo de los años treinta, de la casa Siebe Gorman
El Buceo Con Equipo Autónomo Y Semiautonomo
Equipos autónomos:
Se había conseguido mucho con el invento de la escafandra clásica; sin embargo la libertad de movimiento que disponía el buceador a pulmón libre, limitada por el tiempo, claro está, no la tenia el buzo clásico. Es cierto que con ese invento se había ganado en profundidad y autonomía, pero sin embargo el buzo metido en su escafandra estaba supeditado al cordón umbilical que le unía con la superficie; había que romper ese cordón y dar al buzo una total autonomía bajo el agua, asemejarle lo más posible a un pez. Esto no era nuevo, desde que en la remota antigüedad se utilizaron los odres de carnero llenos de aire a guisa de equipos autónomos de buceo. Sin embargo, hasta el año 1680 en que el físico y matemático italiano Giovanni Alfonso Borelli diseñó su aparato de buceo autónomo, no había habido nada semejante. En realidad la idea no era realizable pues no tenia un fundamento técnico pero era ingeniosa y además por primera vez aparecía algo semejante a las aletas natatorias, aunque de forma parecida mas bien a las garras abiertas de una fiera. Desde el invento de Borelli hasta el año 1825 hay una serie de intentos por lograr este tipo de aparato, el primero de ellos fue el diseñado por el inglés William H. Jomes alcanzaba una presión de 30 atmósferas, si bien su utilización en profundidad era muy limitada; después vendría el del norteamericano Condert en 1831 en el que incorporaba a la espalda una botella cargada con aire comprimido. Pero el que en realidad seria el primer paso decisivo en este tipo de aparatos sería el de los franceses Benoit Rouquayrol y Auguste Denayrouze (1861) al que bautizaron con el nombre de "Aerofo' y aunque en realidad no se trataba de un equipo autónomo puesto que el aire lo recibía de la superficie, el concepto de este aparato lo acercaba ya a la meta que se andaba buscando; este aparato llevaba un depósito en el que el aire procedente de la superficie se iba comprimiendo, del citado depósito pasaba a una válvula que hacia las veces de regulador de presión, que actuaba a la demanda del buzo cuando éste aspiraba. El depósito y la válvula lo llevaba el buzo sujeto a la espalda con una correas y la respiración se hacia a través de un tubo traqueal directo desde la válvula a la boquilla que el buzo introducía en la boca; la cabeza la llevaba cubierta por una especie de máscara facial que le cubría totalmente, provista de cuatro mirillas de observación. Este aparato habría de ser el que inspirase a Julio Verne los equipos submarinos de sus personajes en su obra "Veinte mil leguas de viaje submarino".

Escafandra de Borelli.
Del invento de Rouquayrol y Denayrouze, generalmente se ha pasado, pudiéramos decir injustamente al de Le Prieur, quizá por falta de información, pero lo justo es que antes de Le Prieur, hubo un japonés llamado Ohgushi, quien en el año 1918 fabricó y patentó un aparato respirador autónomo de aire con válvula a la demanda. Este aparato se llegó a utilizar con éxito a profundidades entre 60 y 100 metros.
Primer equipo autónomo de Rouquayrol y Denayrouze.
Pocos años después (1924) ocurriría un acontecimiento que si bien en aquel entonces apenas tuvo trascendencia, para lo sucesivo seria definitivo. Las ideas de Leonardo de Vinci y posteriormente la de Borelli, de dotar al buceador de unas aletas que le asemejaran a un pez se hacen realidad. El francés Luis de Corlieu, marino de profesión, diseña y patenta las primeras aletas de goma vulcanizada, las cuales aparecen por primera vez en el mercado en el año 1935. De la utilidad de este invento todos los que practicamos el deporte subacuático conocemos sus ventajas.
Un oficial de la marina francesa, muy interesado por el buceo con aire y de lograr el sueño de dotar al buzo de autonomía y libertad de movimientos, basándose en lo hasta entonces conocido, ideó un aparato al que bautizó con el nombre Fernez-Le Prieur, el primer nombre por su socio, que consistía en un botellón de acero de 6 litros de capacidad cargado a una presión de 150 Atm. que el buceador llevaba colocado delante, o a la espalda; en el grifo de la botella llevaba acoplado un mano reductor de presión regulable, coincidiendo con el lado derecho que salía una manguera de corta longitud que penetraba en una máscara tipo gran facial que abarcaba nariz y boca, con cristal panorámico, similar al de las primeras gafas de buceo.
El inconveniente de este aparato era su escasa autonomía dado el tamaño de la botella. Pero era el primer equipo dotado con un regulador a la demanda con cámaras de presión ambiente y de baja presión. En las pruebas realizadas se llegaron a alcanzar los 50 m. sin ningún incidente; el problema como decíamos, era su escasa autonomía pues no podía pasar de los quince minutos a pequeñas profundidades.
Del invento de Le Prieur, casi olvidado, se pasó al de George Commheines, quien en el año 1943 diseñó un aparato que mejoraba sensiblemente al anterior; las pruebas de este aparato se hicieron en Marsella aquel año logrando alcanzar los 35 m.
Pero paralelamente a este acontecimiento intrascendente habría de seguir otro de verdadera trascendencia para el buceo autónomo. Dos franceses, un ingeniero y un marino, Emile Gagnan y Jacques Ives Cousteau, daban los últimos toques a un aparato al que denominaron “Aqua-lung” (Pulmón acuático) que abriría definitivamente las puertas del mundo submarino a millares de buceadores. Un dia del mes de julio de 1943, en aguas de la Costa Azul, se hizo la prueba definitiva que resultó totalmente satisfactoria pues el aparato funcionó perfectamente. El concepto de este nuevo aparato estaba basado en el de los diseñados por Denayrouze-Rouquayrol y Le Prieur, pues se basaba en el fundamento de la membrana equilibradora, concepto que quedaba sensiblemente mejorado puesto que en el nuevo modelo todo el proceso de regulación de presiones se hacia en un cuerpo único de regulador. Esta es la razón por la que al regulador de doble tráquea se le siga denominando de “una etapa”, cuando en los modelos actuales no ocurre así, como veremos más adelante. El “Aqua-lung” dentro de su único cuerpo tenía tres cámaras: cámara de alta presión, de baja presión y de presión ambiente. Además este aparato tenía la novedad de que todo el circuito respiratorio se efectuaba a través del regulador pues llevaba incorporados dos tubos traqueales tipo anillado, uno de admisión del aire mediante la boquilla para aspiración desde la cámara de baja presión y otro desde la boquilla a la cámara de presión ambiente donde era expulsado al exterior. Otra de las ventajas de este nuevo equipo era la de su autonomía pues disponía de tres botellas de acero de 5 litros de capacidad, cargadas a 150 atm.

Primitivo regulador cousteau-Gagnan.
Posteriormente a ese día memorable de julio de 1943, un destacado miembro del Equipo Costeau, Frederic Dumas, se sumergió en aguas de Marsella, donde llegó a alcanzar la respetable profundidad de 63 m. , operación que duró 15 minutos. A partir de aquí puede decirse que el sueño de tantas generaciones de buceadores se había cumplido, el hombre podía penetrar bajo el agua dueño de sus movimientos, con plena autonomía sin tener que depender de la esclavitud del cordón umbilical con la superficie ni de la molesta posición de avance erguida portando pesados zapatos de plomo. Había nacido el “hombre pez”.
Cuatro años más tarde, el mismo Dumas, lograría alcanzar los 93 m. satisfactoriamente no le ocurriría lo mismo a su compatriota Maurice Fargues, quien alcanzó los 120 M. pero dejó la vida en el intento.
A partir de la comercialización del "Aqua-lung" muchos países, entre ellos España obtendrían licencias para la fabricación de este revolucionario aparato. El nuevo horizonte que se vislumbraba para el buceo autónomo era realmente impresionante, el hombre había comenzado la conquista de ese nuevo mundo oculto bajo las aguas.
Paralelamente a los equipos autónomos de circuito abierto aparecieron otros de circuito cerrado para utilización de oxigeno, si bien estos aparatos nacieron con el fin de servir de salvamento a las tripulaciones de los submarinos, después serían utilizados por los buceadores de combate de los países en contienda de la segunda guerra mundial, siendo los italianos los primeros en utilizarlos.


Cronología de la historia del buceo

Cronología de la historia del buceo
Tanto el hombre como la mujer han contenido la respiración buceando durante miles de años. Conocemos este dato de los distintos artilugios que se han ido descubriendo a lo largo de la historia, y que nos han mostrado los avances del hombre en la lucha por mantenerse el mayor tiempo posible bajo el agua.
Así mismo en antiguas pinturas y manuscritos aparecen imágenes de hombres sumergiéndose con distintos artilugios, precursores sin duda de los equipos autónomos de los que gozamos hoy en día.

1535

- Guglielmo de Loreno inventa lo que se conocería como la campana de buceo.

1650

- Von Guericke inventa laprimera bomba de aire efectiva.

1667

- Robert Boyle observa una burbuja de aire en el ojo de "viper" que había sido sometido a presión y a descompresión. Este es el primer conocimiento constatable de la enfermedad descompresiva.

1691

- Edmund Halley patenta una campana de buceo conectada con un sistema de aire suministrado desde la superficie.


1715

- John Lethbridge construye una máquina de buceo que funciona con aire comprimido suministrado desde superficie con un compresor de aire. El agua se mantiene fuera del traje de cuero gracias al aire suministrado a través de un aparato colocado en los brazos.

1776

- Primer ataque submarino del que existe constancia en el muelle de Nueva York.American Turtle contra el HMS Eagle.

1788

- John Smeaton mejora la campana de buceo.

1823

- Charles Anthony Deane patena un "casco de humo" para los bomberos. Este casco también se utilizópara el buceo, siendo suministradoel aire desde la superficie.

1828

- Charles Deane y su hermano John comercializan el casco con un "traje de buceo." El traje no va unido al casco en una única pieza y sí mediante unas grapas especiales.

1837

- Augustus Siebe vende a los hermanos Deane su sistema de buceo mediante un traje que contiene aire y va acompañado de un casco.

1839

- El equipo de buceo de Siebe se utiliza durante la guerra de los EEUU contra Inglaterra, en el sabotaje del barco británico de guerra HMS Royal George. Este sistema de buceo se adopta como un standard por los ingenieros de la armada de los EEUU.

1843

- Se crea la primera escuela de buceo por la armada de los EEUU.

1865

- Benoit Rouquayrol y Auguste Denayrouse patentan un aparato que permite respirar bajo el agua. Consiste en un tanque horizontal de aluminio de aire comprimido en la espalda del buceador, conectado a una válvula dirigida a la boca. El tanque recibía aire desde superficioe, pero podía llegara tener una autonomía de bombeo de algunos minutos con el depósito de la espalda.

1876

- Henry A. Fleuss desarrolla el primer sistema de buceo que utiliza aire comprimido.

1878

- El frances Paul Bert publica "La Pression Barometrique," un libro que presenta sus importantes estudios sobre cómo afectan los cambios de presion a la psicología humana.


1908

- John Scott Haldane, Arthur E. Boycott y Guybon C. Damant, publican "The Prevention of Compressed-Air Illness," un tratado sobre los sintomas de la descompresión y sus efectos.


1912

- Se publican las tablas de la armada de EEUU por Haldane, Boycott y Damant.

1917

- El departamento de Construcción y reparaciones crea la marca "V" como equipamiento de buceo. Que se utilizó para trabajos de sabotaje en la segunda guerra mundial, y pasa a convertirse en un estandar de la armada de los EEUU.

1924

- Las primeras inmersiones con helio y oxígeno experimentales se llevan acabo por el departamento de minas de la armada de EEUU.

1930

- William Beebe desciende 1,426 pies en una batiesfera conectado a superficie por un cordon humbilical.

Década de 1930

- A mediados de la década de 1930,son de uso comúnlas aletas, gafas, y tubos de buceo. Las aletas son patentadas por el frances Louis de Corlieu en 1933 .

1933

- El frances Yves Le Prieur modifica el invento de Rouquayrol-Denayrouse combinando una valvula con un tanque de alta presión para dar al buceador completa libertad.

1934

- William Beebe y Otis Barton descienden a 3,028 pies en una batiesfera.

1941-1944

Durante la Segunda Guerra Mundial los buceadores italianos utilizan equipos de buceo para colocar bombas bajo los barcos de la armada británica, así como bajo mercantes ingleses.

1942-43

- Jacques-Yves Cousteau y Emile Gagnan rediseñan un regulador de coche que automáticamente proveería aire comprimidoal buceador cuando esto lo solicitase. Nace el sistema "Aqua Lung".

1946

- El invento de Cousteau "Aqua Lung" comienza a venderse en Francia. (En Inglaterra en 1950, en Canada en 1951, en EEUU 1952).

1947

- Dumas logra el record de inmersión con el sistema de Cousteau "Aqua Lung" al alcanzar los 307 pies en el mediterráneo.

1948

- Otis Barton desciende en una batisfera modificada hasta los 4500 pies en la costa de California, en EEUU.

1951

- El primer número de una revista de buceo "Skin Diver" (Piel de buceador) aparece en diciembre.

1953

- "El mundo silencioso" de Cousteau fue publicado mostrando el sistema de Cousteau-Gagnan "Aqua Lung".

Década de 1950

- August Picard con su hijo Jacques pioneros en el invento de un nuevo tipo de barco "batiscafo. Se trataba de un tipo de "barco" diseñado para ir más profundo que la batiesfera.
1954
- Georges S. Houot y Pierre-Henri Willm utilizan un batiscafo para superar el record de 1948 de Barton, alcanzando la profundidad de 13,287 pies.

1958

- Primera serie de Tv sobre buceo, "Sea Hunt", con Lloyd Bridges como Mike Hunt, el aventurero submarino.

1959

- YMCA se convierte en el primera organización que regula certificaciones de buceo.(EEUU)

1960

- Jacques Picard y Don Walsh descienden a 35,820 pies en el batiscafo Trieste.

1960

- Se crea la organización NAUI.

1962

- Comienzan diferentes estudios dirigidos a conseguir la vida de personas bajo el agua, en ciudades submarinas.
1966
- Nace la organización mundial PADI.

1968

- John J. Gruener y R. Neal Watson descienden hasta los 437 pies respirando aire comprimido.

Década de 1970

- Importantes avances relacionados con el buceo y su seguridad que empezaron en los años 60, son complementados por otroas avances en los 70, como una tarjeta para indicar el grado de titulación en buceo. Se cambia de sistemas de buceo con válvula de resrva a sistemas sin reserva, y se fomenta el avance en los reguladores como una pieza básica en el buceo.

1980

- Se crea la DAN (Divers Alert Network) por la universidad americana Duke como una organización sin ánimo de lucro para promover el buceo seguro.

1981

- Record de una inmersión de 2500 pies en una cámara del Duke Medical Center (DAN).

1983

- Se crea el primer ordenador de buceo "The Orca Edge".
1985
- Se encuentra el pecio del Titanic.


Década de 1990

- Cerca de 500.000 nuevos buceadores se certifican en los EEUU cada año, aparecen diversas revistas de buceo, agencias de viajes dedicadas al buceo, y comienza a ser el buceo una industria como tal.
- Se produce un incremento exponencial de federaciones nacionales de buceo por todo el mundo, y comienzan a utilizarse por buceadores recreativos mezclas de aire más allá del aire comprimido, máscaras completas de buceo, sistemas de comunicación submarina, sistemas de propulsión y demás avances.


Mayo de 2002

- Se hace público que el FBI teme en EEUU un ataque por parte de fuerzas terroristas mediante buceadores y sistemas submarinos.La amenaza es seria, y suficiente para que el FBI contacte con las tiendas de buceo para obtener información sobre buceadores, materiales, etc.

Noviembre de 2002

- "Skin Diver" una de las mejores revistas de buceo cierra.

Julio de 2003

- John Cronin, co-fundador de PADI, muere.

Julio de 2003

- Tanya Streeter, campeona del mundo en buceo libre, rompe el record masculino y femenino de buceo libre con peso variable. Desciende 122 metros, y se convierte en la primera persona que supera los cuatro records de profundidad de buceo libre.

Historia del Buceo

Introducción
Desde el comienzo de su historia, el hombre ha sentido curiosidad por descubrir que es lo que se oculta en los fondos marinos. Han sido muchos y muy variados los inventos y artefactos que se han intentado utilizar a lo largo de los siglos con este motivo, pero es sólo a partir de mediados del siglo XX que se ha masificado la práctica de este deporte.

Prehistoria y Antigüedad

Hay indicios de la práctica del submarinismo en la prehistoria en los grandes yacimientos de conchas de moluscos (muchos de los cuales viven varios metros por debajo de la superficie del mar) que se han encontrado en el Báltico y en las costas de Portugal. Esto prueba que el hombre primitivo, salvo que esperara las grandes bajamares para juntarlos, se veía obligado a bucear hasta los lugares en que estaban enclavados. Las tribus de la Polinesia también practican el buceo desde tiempos inmemoriales. Estas tribus usaban unas primitivas pero prácticas lentes submarinas, formadas por un armazón de madera sosteniendo una lámina transparente de carey u otra caparazón de tortuga marina.

Entre los pueblo de la Antigüedad, las primeras noticias que se tienen de la práctica de la inmersión son del año 168 A.C., cuando se utilizaron buzos para recuperar el tesoro que Perseo, último rey de Macedonia (Grecia), lanzara al mar los tesoros de su palacio. En los "Problemas" de Aristóteles se mencionan dos tipos de aparatos de inmersión. Uno de ellos es la "lebeta", un antecedente de la campana de buzo, que consiste en un gran recipiente metálico que se coloca invertido en el agua, lo que permite aprisionar en su interior el volumen de aire que su capacidad admita. Uno o más buzos se acomodan en su interior, desde donde realizan salidas al fondo del mar. El otro instrumento mencionado es un tubo respirador muy parecido al actual snorkel.


Edad Media y Renacimiento

Aunque la Edad Media vivió de espaldas al mar, es en esta época tan poco marinera donde se encuentra al extraordinario buceador Nicolás, conocido como "el pez", y cuyas proezas submarinas fueron inmortalizadas por Federico Schiller en su balada del "Buceador", y como personaje del "Quijote" de Cervantes con el nombre de "Peje Nicolao".

En el Renacimiento, el polifacético genio Leonardo da Vinci diseñó un par de aparatos de buceo. El primero consistía en un simple tubo, similar al actual snorkel. Otro diseño muestra un casco completo con antiparras y un tubo respiratorio en una especie de capuchón con púas, que hacían de defensa natural contra posibles depredadores. Una variante representa un voluminoso recipiente de aire sobre el pecho del buzo conectado a una máscara que le cubre parte del rostro. El más perfecto de sus diseños consiste en un traje completo de buzo, clasificado por otros autores como "equipo que cubre todas las necesidades vitales y las exigencias especiales que un hombre puede necesitar bajo el agua".


Epoca Moderna

A partir de mediados del siglo XVIII comienzan a sucederse los descubrimientos e inventos que permitirían a los buceadores sumergirse a una mayor profundidad y por más tiempo. Es en este período que ganan aceptación las campanas de buzo, como la "Patache" de Jean Barrié (1640), o la de Halley (1690), que recibía suministro de aire desde la superficie.

La posterior evolución de la campana se debe a Augustus Siebe -a quien algunos nombran el "Padre del Buceo Moderno"-, que reduciría su tamaño hasta convertirla en un casco que recibía aire de una bomba desde la superficie. El mismo Siebe, en 1837, le añadiría un traje impermeable que dejaba "en seco" el cuerpo del buzo, y a la que llamó escafandra. Así nació el equipo de buzo clásico, que con algunas modificaciones ha llegado hasta nuestros dias.


En 1860, un oficial de marina francés, Auguste Denayrouze, y un ingeniero de minas, Benedict Rouquayrol, se unieron para construir un aparato mas ligero que la escafandra de buzo, que consistía en un depósito metálico que contenía aire a 30 o 40 atmósferas de presión, con un regulador elemental y una manguera que suministraba aire desde la superficie y que se podía desconectar por breves periodos de tiempo mientras el buceador seguía respirando de la reserva de su depósito. Le darían el nombre de "Aeróforo".


Este aparato no llegó a utilizarse masivamente ya que permitía escasa autonomía y no disponía de un sistema de visión adecuado. Henry Fleuss desarrolló en 1879 un equipo de buceo que funcionaba con unas mezclas de 50% a 60% de oxígeno. La primera inmersión duró una hora y tras el éxito de la misma convenció a Siebe Gorman and Co., de Londres, para que fabricara su equipo.


Siglo XX

En la década del 30 se crean elementos fundamentales para el desarrollo del buceo moderno como las aletas o patas de rana (1935), el tubo respirador (1938) y la máscara que abarca ojos y nariz, patentada en 1938. En 1933 un investigador francés, Le Prier, patenta la escafandra que proporciona al buceador una autonomía real, gracias a la botella con aire a alta presión (150 atmósferas), y una buena visión, con el empleo de una máscara facial. Pero este aparato no disponía de un sistema de control del consumo, lo que limitaba mucho su autonomía.

En 1943, el equipo formado por el Teniente de Navío francés Jacques-Yves Cousteau, el ingeniero Emile Gagnan, y un joven deportista Frédéric Dumas probarían en aguas de la Costa Azul un aparato que habría de convertirse en aquel con el que tantas generaciones habían soñado. Se trataba de la escafandra autónoma, cuyo elemento fundamental era un regulador que suministraba al buceador aire a presión ambiente, que se encontraba comprimido a gran presión en una botella.


Este sistema daba la oportunidad de bajar a unas superficies nunca imaginadas por el hombre y con un sistema de respiración bastante aceptable. En realidad la escafandra es solo una parte del invento, pues Cousteau utilizaba una máscara que cubría ojos y nariz, unas aletas de goma, y compensaba la flotabilidad natural del cuerpo humano con un cinturón con pastillas de plomo.


Desde ese entonces, los avances en el entendimiento de la fisiología y la técnica que permiten al hombre respirar mezclas gaseosas han permitido que los buceadores lleguen a descender hasta los 400 metros de profundidad.

HISTORIA DEL BUCEO


1.1. Generalidades.
A primera vista podria parecer que el buceo comienza con el desarrollo del llamado regulador automatico de demanda inventado por el comandante frances Cousteau y el ingeniero Gagnan, pero si nos basamos en las versiones de historiadores tales como: Plinio, Tucídides, Tito Livio, Herodoto, Aristóteles, Plutarco, Vegecio, etc., que aportan referencias de más de 4.500 años de antigüedad, se ve claramente que la realidad es otra muy distinta y que las motivaciones para que el hombre se sumerja en aquellos albores de la humanidad son:
  • La obtención de alimentos.
  • La pesca de esponjas, corales, madreperlas, etc..
  • El llevar a cabo hazañas bélicas.
  • La recuperación de tesoros y objetos de gran valor.
En el Museo Británico, se conservan bajorrelieves que corresponden al siglo IX A.C., mostrando a buzos ayudándose con odres llenos de aire, pudiendo considerarlos como los primeros recipientes de presión análogos a los utilizados en estos días para suministrar gases a los buzos.
El filósofo griego Aristóteles (384-322 A.C.), en su obra -Problemata-, proporciona las primeras referencias históricas sobre la campana de buceo, sin duda el elemento auxiliar que el hombre ha empleado más tiempo en su trabajo a pulmón bajo el agua, a pesar de plantearse diversos problemas. Siendo mayor el hecho de que la presión del agua comprime el aire en el interior de la campana, y reduce consecuentemente su espacio vital, a medida que aumenta la profundidad (a 10 metros de profundidad el volumen de aire de la campana es la mitad del volumen inicial, subiendo el nivel de agua, otro tanto).
Nos relata Plutarco referente a Marco Antonio y Cleopatra lo siguiente:
En cierta ocasión, dice, Antonio quiso tomar parte en un concurso de pesca que era presenciado por Cleopatra y, como no picara ningún pez en el anzuelo, mandó a sus buzos que fueran enganchando en el mismo los peces previamente preparados. Cleopatra fingió maravillarse de tanta abundancia, pero el día siguiente hizo que uno de sus buzos, anticipándose a los de Marco Antonio, enganchara el anzuelo de éste, un pez seco salado.
Existen proezas realizadas por buzos en épocas muy antiguas. La mayoría de las mismas se relacionan con la guerra Naval. Tucídides, en su relato del sitio de Siracusa, 414 años A.C., destaca la existencia de buzos que aserraban debajo del agua las estacas que defendían las entradas del puerto.
El historiador griego Herodoto, en escritos del año 460 A. de C., nos habla de un famoso buzo griego llamado Scyllis y de su hija Cyana, empleados por el rey Xerxes para la recuperación de tesoros en un buque persa hundido. Habiendo terminado su trabajo, Xerxes los retuvo, pero el griego y su hija, durante una tormenta, se lanzaron por la borda y buceando sembraron el desconcierto en la flota fondeada al cortar sus amarras e irse los buques al garete. Mientras tanto, los dos fugitivos escaparon nadando hasta Artemisus, a nueve millas de distancia, mientras la flota se estrellaba contra los arrecifes.
Aristóteles, habla ya de los buzos pescadores de esponjas, hace referencia en su -Problemata- a una campana de buceo utilizada por Alejandro el Grande, en el sitio de Tiro ocurrido en el año 332 A.C.. A esta campana se la llamo -Colinfa-.
Plinio, en el año 77, nos cuenta en su -Historia Naturalis- la existencia de buzos militares. Por primera vez se cita el uso de tubos para respirar, uno de cuyos extremos permanecía en superficie por medio de un flotador y el otro se colocaba en la boca.
Las primeras noticias que se tiene en España del empleo de buceadores de combate datan del 125 A.C., y según el escritor Polibio, que asistió con Escipión a la caída de Cartago y Numancia, relata cómo se utilizaron en la toma de Cartagonova combatientes especialmente entrenados en la natación y el buceo.
Si nos remontamos a los orígenes de la Armada en España, parece evidente que su primera organización data del siglo XIII cuando la Fuerza Naval del Rey Fernando III, al mando del primer Almirante de Castilla D. Ramón Bonifaz, consiguió vencer al Rey moro Axafat y la rendición de Sevilla el 23 de noviembre de 1.248.
Con esta gesta el Rey encargó al Almirante Bonifaz la formación, organización y la redacción de las primeras ordenanzas realmente Castrenses de la Armada, toda vez que lo hasta entonces legislado se refería exclusivamente a las naves del comercio.
A partir de este momento, se produce un significado incremento del potencial Naval. En el siglo XIV, y debido a la necesidad de reparar las averías producidas por varadas, vías de agua, reparación de anclas, etc., se dota a los navíos españoles de buceadores a pulmón.
La nave Victoria, de la expedición de Magallanes, fue la única que finalizó la primera vuelta al mundo, perdidas las demás por diferentes causa, llegando a España el 3 de septiembre de 1522.
Durante la increíble hazaña, la nave se encontró con dificultades que impedían navegar debido a graves vías de agua, haciéndole recalar en la isla de Tadore, en las Molucas. En su diario de a bordo se consignó lo siguiente, con relación al método empleado para la localización de las citadas vías de agua:
El Rey de Tadore acudió donde estaba la nave y ante él cinco buceadores intentaron en vano encontrar la vía de agua. Entonces envió a buscar al otro lado de la isla a tres hombres más expertos aún. El día siguiente se sumergieron, y mientras buceaban dejaban que sus caballeras flotaran para, arrastradas por las filtraciones del casco, señalaran el orificio de las vías de agua en los carcomidos cascos de madera. Así pudieron ser localizada y reparadas, y el buque se hizo a la mar cuidadosamente carenado.
Durante los siglos XV y XVI se crea la Flota de corso y buceo para recuperar los galeones y cargamentos que habían naufragado en las Bahamas y golfo de México.
Entre los siglos XVI y XVII comienzan a aparecer diversos ingenios, que permiten al hombre permanecer debajo del agua durante cortos intervalos de tiempo. Cabe destacar como los más importantes:
Campana de Toledo, 1538
Con la que se hizo una demostración en aguas del Tajo en presencia del Emperador Carlos V y más de diez mil espectadores. Fue más bien un número circense en que lo -más difícil todavía- era que los ocupantes de la campana se sumergían con una vela encendida y después de cierto tiempo en inmersión salían con la vela encendida.
Campana de Bono, con la que en 1582
Se efectuaron inmersiones en aguas de Lisboa ante delegados de Felipe II, recuperándose el ancla perdida por un navío.
Trazas e Ingenios de Jerónimo de Ayanz 1597-1603
Verdadero precursor del buceo, que ya en 1603 ideó entre otros un tubo respirador y una barca submarina cerrada y bien calafateada, propulsada por remos.
Equipo de Diego de Ufano 1613
Capitán de Artillería español, inventó una especie de equipo para recuperar los cañones y barcos hundidos del fondo del mar.
Diseños de Pedro de Leresma 1623
Inventos para salvamento de buques y buceo reseñados en un manuscrito inédito existente en el Museo Naval.
Ingenio de Francisco Nuñez Melian 1626
Utilizado en la extracción del cargamento de oro y plata que llevaba el Galeón -Santa Margarita- hundido junto con el -Nuestra Sra. de Atocha- en 1622 en la península de Florida.
Campana de Cadaqués 1677
Utilizada en la extracción de los tesoros hundidos de cabo Creus. Los ocupantes de la campana, a finalizar la jornada de trabajo lo que recibían como salario, era las monedas que eran capaces de coger con la boca y las manos una sola vez.
Campana del inglés Edmund Halley 1656-1742
El primer éxito técnico importante en la campana, fue logrado por el físico y astrónomo Sir Edmund Halley, quién observó el problema del agotamiento de oxígeno e ideó un sistema para enviar hacia abajo aire fresco en barriles.
La comunicación entre el barril y la campana se hacía a través de -una manguera de cuero bien empapada en cera y aceite-. La campana estaba provista, además, de una pequeña válvula que permitía la salida del aire expirado cuando penetraba el fresco.
En 1690, Halley y cuatro compañeros utilizaron el aparato para establecer el récord de profundidad, permaneciendo sumergidos durante hora y media a 18 metros de profundidad. Complacido con su descubrimiento, Halley se deleitaba refiriendo como había permanecido sentado, completamente vestido y seco en el fondo del mar y para demostrar lo perfecto de su sistema de provisión de aire, desperdiciaba algunas veces el oxígeno encendiendo bujías en la campana.
En 1775, Spalding, de Edimburgo, perfeccionó el aparato de Halley añadiendo a la parte superior de la campana una cámara provista de grifos que podía llenarse de agua para la inmersión, mientras que para emerger, el agua era expulsada. Nos hallamos ante un principio del lastre de agua que utilizan los submarinos actuales.
En 1788 John Smeaton, construyó una campana a la cual se le suministraba mediante una manguera, aire de una bomba instalada en superficie. Esto representó una auténtica revolución técnica, produciendo la invención de muchos equipos de buceo.
El primer equipo de Buceadores de Combate Españoles, constituido como tal, actuó, en 1782 minando el estrecho de Gibraltar a nado y al mando del general Grillón.
Las Reales Ordenanzas de Carlos III dan realce a la figura del buzo embarcado, citando textualmente:
Durante el zafarrancho de combate, el buzo permanecerá en la enfermería o se ocupará en el paso de cartuchos de despensa a boca de escotilla, preservando así su persona, mientras no sea necesario emplearlo en función importante de su ejercicio.-
Por Real Decreto de 20 de febrero de 1787 se crean las primeras Escuelas de Buceo en cada Departamento Naval. Estas Escuelas de Buceo son las más antiguas del mundo.
En enero de 1791 Pedro Amable Burlet construye en Cartagena una maquina hidráulica para el buceo, útil para profundidades pequeñas. Con posterioridad, el buzo mayor de la Armada Sánchez de la Campana construye en Cádiz la campana de su nombre.
En 1816, emigró a Inglaterra Augusto Siebe, joven alemán especializado en armamentos y herramientas, inventando tres años más tarde el primer casco abierto de buceo, basado en el mismo principio de la campana, teniendo el inconveniente que si el buzo se inclinaba demasiado durante su trabajo, se llenaba de agua. En 1837, Siebe patentó su escafandra estanca, versión mejorada de su anterior invento, siendo el casco y la bomba para suministro del aire los mismos del modelo primitivo. Esta escafandra de Siebe sirvió de modelo para todas las escafandras de buzo, que todavía se utilizan en la actualidad.
El día 1 de julio de 1847, llega a Ferrol a bordo de la fragata mercante Jorge Juan el que puede considerarse el primer equipo de buzo para la Armada Española, modelo Siebe.
El primer regulador de aire fue inventado en 1865, por los franceses Benoit Rouquayrol, ingeniero de minas y Auguste Denayrouze, teniente de navío. El depósito del aire estaba alimentado por una bomba desde la superficie, pues la industria de la época no podía construir recipientes capaces de soportar una presión superior a 30 Kg/cm2. La Amada Española adquirió el primer equipo Rouquayrol-Denayrouze en octubre del 1866, con destino a la Fragata Tetuán.
Tanto la campana la escafandra de Siebe como el equipo de Rouquayrol-Denayrouze, eran suministrados con aire, hasta que en 1878 Henry Fleus patenta el primer equipo de buceo autónomo, que empleaba oxígeno puro como medio respiratorio. Era a circuito cerrado con saco respiratorio, botella de oxígeno cargada a 30 Kg/cm2. de presión, un cartucho que contenía el elemento purificador del anhídrido carbónico. Es el antecesor de los equipos que utilizan los buceadores de combate actuales.
Con todos estos modernos equipos de buceo es necesaria una nueva legislación, aprobándose el 20 de julio de 1904 el primer Reglamento de Buzos.
En la recién creada Escuela de Submarinos de Cartagena, y a propuesta de su director, capitán de corbeta don Mateo García de los Reyes, se crea la Escuela de Buzos, aprobada por el rey don Alfonso XIII en la ley de 24 de julio de 1922.
La misión principal de la citada escuela, era la de formar buzos para el salvamento de buques y atender las necesidades inherentes al crecimiento de las Arma submarina. En 1926, sale ya de esta escuela la primera promoción de buzos que manejan el moderno equipo clásico de buzo -Siebe-Gorman-.
La primera cámara de descompresión que hubo en España, se adquirió en el año 1923 para la Armada y su Escuela de Buzos. La suministró la Siebe-Gorman y se instaló en 1924 a bordo de la barcaza auxiliar de buzos de la citada escuela. Esta cámara estuvo prestando servicio a la Armada el año 1979, estando actualmente expuesta en el Museo Naval de Cartagena.
También en 1926 llega a España, las primeras tablas de descompresión inglesas, publicadas por el Dr. Haldane con la introducción de las citadas tablas y la primera cámara de descompresión importada igualmente de Inglaterra, se ponía punto y final a la aplicación de los procedimientos arcaicos utilizados para intentar mitigar los dolores y molestia producidas por los -ataques de presión-.
En 1928 se construye en Bilbao y se instala en Cartagena, en la base de submarinos, con material procedente de los sumergibles tipos , el primer tanque hidráulico para inmersiones de hasta 100 metros.



  • COMEX (Francia): Por su aportación al desarrollo tecnológico en el campo de las explotaciones petrolíferas y diseño de equipos.
  • GISMER (Francia): Unidad de Investigación Subacuática de la Marina Francesa por sus estudios sobre hipotermia en mezclas respirables de He-O2, estudio de mezclas ternarias a utilizar en las operaciones de medidas contra minas e inmersiones de experimentación con animales a 1.000 MCA.
  • ALVERSTONE (R.U.): Por sus apreciables aplicaciones en la investigación subacuática aplicada al buceo militar en la Gran Bretaña.
  • NEDU (USA): Por su valiosa colaboración en la investigación subacuática en los EE.UU.
  • GUSI (Alemania): Cuyos objetivos principales se centran en la reducción del consumo de Helio; La purificación de las atmósferas; El ensayo de métodos y técnicas para soldadura submarina.
  • GELENDIK (Rusia): Dedicado a desarrollar la capacidad de trabajo a profundidades mínimas de 450 MCA., a la concepción de sistemas submarinos de observación y manipulación a control remoto, y al perfeccionamiento de vehículos pilotados para investigación subacuática.
  • DRASS (Italia): Por su contribución al diseño y construcción de simuladores, campanas, torretas de inmersión y equipos articulados.
    También España ha aportado su colaboración en este sentido a través de la Unidad de Investigación Subacuática del Centro de Buceo de la Armada, estableciendo un programa general de investigación denominado -Penetración del hombre en el mar-, dentro del cual, se han desarrollado desde 1972, los proyectos -TONOFOND-, -NARCOFOND-, PRESOFON- y -BENTICO 600-. Este ultimo ya es una realidad en el buque de salvamento -NEPTUNO-.


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